Tipos de daños en las cintas transportadoras y su solución

Las cintas transportadoras son la columna vertebral de innumerables proyectos, desde la industria minera hasta los aeropuertos. Facilitan el transporte diario de toneladas de material, lo que garantiza el buen funcionamiento de las operaciones. Este transporte fluido puede verse interrumpido en ocasiones debido a diversos tipos de averías en las cintas transportadoras. Una ligera desalineación puede acarrear graves consecuencias, como retrasos en la producción.

 

Por eso, es fundamental conocer los daños que sufre la cinta transportadora. Si identificas las causas a tiempo, podrás encontrar una solución y prolongar la vida útil de la cinta. Sin embargo, si descuidas esos daños, te enfrentarás a riesgos de seguridad y pérdidas económicas.  ¿Quieres evitar esas costosas reparaciones? Este artículo tiene como objetivo ayudarte a identificar los daños y sus soluciones. ¡Empecemos!

 

Tipos de daños en las cintas transportadoras 

 

Todas las cintas transportadoras sufren pequeños desgastes, pero no todos los daños son iguales. Algunos ralentizan el sistema; sin embargo, otros provocan averías graves. Por eso, vamos a analizar algunos tipos comunes de daños en las cintas transportadoras y a descubrir sus causas y soluciones. 

 

1- Daños por desgaste

Daños por desgaste

Es el tipo de daño más habitual en cintas transportadoras de tejido. En este tipo de deterioro, se observan zonas delgadas y sin material, grietas y bordes desgastados en una cinta transportadora. Pero, ¿cuáles son las causas de este deterioro? La primera y más importante es el uso continuado de las cintas transportadoras. 

 

Como ya sabéis, las cintas están sometidas a una fricción continua con los rodillos. Esta fricción debilita y desgasta las esquinas de la cinta. Además, cuando la cinta transporta materiales pesados y abrasivos, estos rozan contra la superficie. Esto provoca arañazos, y los objetos punzantes pueden penetrar en la superficie, causando un desgaste progresivo.

 

Solución: Utiliza el material adecuado para cada cinta transportadora. Por ejemplo, si quieres transportar materiales abrasivos, utiliza cintas metálicas. Además, evita sobrecargar la cinta y asegúrate de que esté correctamente alineada. 

 

2- Daños por impacto

 

Los daños por impacto se producen cuando un objeto pesado cae sobre la cinta transportadora. Al caer desde una altura, estos objetos pesados provocan abolladuras profundas, agujeros y perforaciones. Estos daños suelen producirse en la minería, cuando las rocas o piedras caen desde una altura. 

 

Las cintas suelen ser propensas a sufrir este tipo de daños cuando se transportan objetos con bordes afilados, como piezas de metal y vidrio. Por último, cuando la cinta está vieja y desgastada, o si se carga el material de forma desigual, se producen daños por impacto.

 

Solución: Utiliza una cinta transportadora resistente a los impactos, fabricada con un material duradero, para soportar fuerzas elevadas. Debes utilizar rampas de carga para controlar la velocidad y la dirección de los objetos que caen. Además, es recomendable instalar almohadillas amortiguadoras debajo de las cintas para reducir la tensión.

 

3- Hendiduras y cortes

Mellas y cortes

Las hendiduras son cortes profundos o hendiduras en la superficie de las correas. A diferencia del desgaste normal, estos cortes son profundos y se producen de forma repentina. Por ejemplo, si una correa transporta trozos afilados de cristal o metal, estos cortarán la correa y provocarán hendiduras. 

 

También puede deberse a objetos extraños, como tornillos o herramientas sueltas. Cuando la cinta se mueve, estos objetos quedan atrapados entre los rodillos y la cinta. Como consecuencia, se genera una presión que provoca el desgarro de la cinta a medida que avanza. Supongamos que una cinta transporta material fino, como arena. En ese caso, se observará una fuga evidente y se podrá identificar el daño.

 

Solución: Deberías utilizar una correa de goma reforzada para evitar este tipo de daños. Estas correas cuentan con mallas de acero que evitan el desperdicio de material. Además, si detectas alguna mella, aplica rápidamente un parche de reparación para evitar daños mayores. 

 

4- Daños en el borde de la correa

 

Los bordes de la cinta desempeñan un papel fundamental a la hora de alinear correctamente la cinta transportadora sobre el carril. Sin embargo, en ocasiones, estos bordes se desgastan, lo que se conoce como «daños en los bordes de la cinta». Varios tipos de cintas transportadoras se ven afectados por este problema debido a diversas causas. 

 

Una de las causas más habituales es la fricción lateral. Cuando una cinta funciona de forma continua, en ocasiones se aplasta contra la parte metálica del sistema transportador. Esto debilita los bordes y provoca desgarros. Otras causas son la sobrecarga, los rodillos desalineados y un mal alineamiento de la cinta.

 

Solución: Utiliza la polea guía para mantener la correa en su sitio y ajustar la tensión. Además, se deben aplicar recubrimientos de uretano para reducir la fricción y el desgaste. Si observas un desgaste leve, aplica parches de vulcanización en frío. 

 

5- Deslaminación de la correa

Deslaminación de la correa

La mayoría de los tipos de cintas transportadoras tienen varias capas. A veces, esas capas se separan entre sí o se desprenden, lo que se conoce como delaminación de la cinta. Este daño debilita la estructura de la cinta y reduce su rendimiento. 

 

La principal causa de la delaminación de las cintas transportadoras es la alta temperatura. Cuando las cintas transportadoras funcionan al aire libre, se ven sometidas a fluctuaciones de temperatura. Al aumentar la temperatura, se ve afectada la adherencia entre las capas, lo que provoca que se separen. Además, una tensión excesiva y las cargas de impacto intensas también agravan este daño.

 

Solución: Para el uso en exteriores, sustituye las correas normales por unas resistentes al calor. Asegúrate de que la correa no entre en contacto con productos químicos ni con humedad, ya que podrían debilitar la adherencia. Por último, evita sobrecargarla e inspecciona periódicamente su estado de desgaste. 

 

6- Daños causados por el calor y los productos químicos

 

El calor y los productos químicos afectan gravemente a la estructura de la correa. Por ejemplo, el contacto directo con productos químicos provoca que las correas se hinchen y se decoloren. Como consecuencia, se deforman y no pueden desplazarse con fluidez sobre los rodillos. 

 

Sin embargo, el calor puede ablandar las correas y provocar su delaminación. Además, los cambios bruscos de temperatura, del calor al frío, también hacen que las correas se vuelvan quebradizas. Estos daños son habituales en las correas que se utilizan en las industrias cementera y química.

 

Solución: Utiliza correas fabricadas con neopreno, nitrilo o PVC. Estos materiales son resistentes a los productos químicos y evitan que se produzcan daños. Si utilizas la correa en condiciones extremas, te recomiendo que instales protectores térmicos. Estos protectores enfrían automáticamente la correa en caso de calor intenso. 

 

7- Deslizamiento de la correa

 

El deslizamiento de la cinta se produce cuando la polea no consigue sujetar firmemente la cinta transportadora. Como consecuencia, las cintas se deslizan sobre ella y reducen su velocidad o se detienen por completo. Esto puede provocar desgarros en el tejido de las cintas y generar un desperdicio de energía. Una causa habitual de este daño son las superficies aceitosas o sucias de la polea, que impiden que esta agarre la cinta. Además, la cinta no puede mantenerse sujeta a la polea si el motor de accionamiento no tiene la potencia suficiente. Otras razones son un tamaño incorrecto de la polea y una carga excesiva.

 

Solución: En primer lugar, ajusta la tensión entre la polea y la correa para evitar que se someta a esfuerzos excesivos. Además, aumenta la fricción añadiendo goma a la polea para mejorar su agarre. Por último, mantén la correa seca y libre de aceite utilizando fundas después de su uso. 

 

8. Problemas de alineación (desalineación)

 

La desalineación de las correas se refiere a una situación en la que las correas no se mantienen en su trayectoria recta. En pocas palabras, las correas se desplazan hacia un lado, lo que provoca un desgaste en los bordes. La desalineación también puede producirse de otras formas, como cuando la correa se retuerce o se desplaza en ángulo en lugar de hacerlo en paralelo. 

 

Este daño es típico de cintas transportadoras de cable de acero. La causa habitual de esta desalineación es el desgaste de los rodillos. Estos rodillos no pueden guiar la correa y, como consecuencia, esta se desvía hacia un lado. Sin embargo, una tensión insuficiente y una carga desigual también contribuyen a este deterioro.

 

Solución: Comprueba el desgaste y la desalineación de los rodillos. Si están mal colocados, ajústalos. Además, debes distribuir los objetos de manera uniforme para evitar que la correa se desvíe. Por último, asegúrate de que la correa esté bien sujeta a ambos lados de la polea. 

 

9- Retraso en la entrega de material

 

La acumulación de material se produce cuando queda algo de material en la cinta tras la descarga. Estos residuos pueden acumularse en el rodillo, en la superficie de la cinta o en la polea. Pueden penetrar en las piezas móviles de la polea o de los rodillos, lo que afecta al movimiento fluido de la cinta. 

 

Además, si esas partículas se adhieren a la cinta, aumentan su peso y provocan desgaste. Una causa habitual es la electricidad estática generada por algunos materiales. Estos materiales desarrollan una adherencia natural que les permite pegarse a la cinta.

 

Solución: Utiliza cuchillas de aire o cepillos giratorios para eliminar rápidamente las partículas finas. Asegúrate de que las cintas transportadoras estén fabricadas con un material antiadherente para evitar que el material se adhiera. Por último, te recomiendo utilizar un sistema de descarga vibratorio durante la descarga. 

 

10- Fallo en el empalme

 

Un empalme es la unión en la que se unen los dos extremos de una cinta transportadora para formar un bucle. Este bucle garantiza el movimiento continuo de los objetos de un extremo a otro. Sin embargo, en ocasiones, el empalme falla y provoca que la cinta se desalinee con respecto a la guía. 

 

Esto provoca que la cinta se parta en dos, se detenga y se produzcan retrasos en la producción. Entonces, ¿qué causó el fallo en el empalme? La primera razón es una instalación deficiente del empalme debido a que los elementos de fijación están sueltos. Además, si la cinta está demasiado tensa, tirará de uno de sus extremos, separándolo del empalme, y provocará daños en la cinta.

 

Solución: Dependiendo del tipo de correa, utilice el método de empalme adecuado. Asegúrese de que los elementos de fijación estén correctamente instalados e inspeccione periódicamente si hay grietas. Por último, también debe utilizar amortiguadores al cargar objetos pesados para evitar la acumulación de tensión. 

 

Señales de que tu cinta transportadora necesita una reparación

 

Las cintas transportadoras son máquinas fundamentales para el funcionamiento de numerosas operaciones. Al igual que otras máquinas, también se estropean y hay que sustituirlas. Por eso, es mejor repararlas a tiempo que tener que hacer frente a un elevado coste de reparación. Pero, ¿cómo saber cuándo hay que reparar una cinta transportadora? ¡Aquí tienes las señales!

 

  • Con el paso del tiempo, la superficie de la correa se desgasta debido al contacto con objetos afilados y pesados. Además, el uso continuado de las correas también provoca que los bordes se deshilachen. Por lo tanto, cuando observes grietas, cortes o puntos débiles en la correa, aplica un parche de reparación de inmediato.
  • Si la correa se desliza con frecuencia, es posible que haya que repararla. Esto ocurre cuando la polea no sujeta bien la correa. Como consecuencia, la correa se desliza y no se mueve con suavidad, lo que afecta a la velocidad y a la eficiencia.
  • Un sistema transportador en buen estado funciona sin hacer ruido. Sin embargo, los ruidos de chirrido, crujido o chirrido agudo son señal de que la cinta está desalineada. Cuando oigas este tipo de ruidos, aplica lubricante a las piezas móviles de las cintas transportadoras.
  • Si tu sistema transportador consume más energía de lo habitual, es necesario repararlo. Este problema se debe a una acumulación excesiva de material en la cinta o a un aumento de la fricción provocado por rodillos desgastados. Por lo tanto, cuando observes que las facturas de electricidad son más elevadas, sustituye los rodillos y limpia la cinta.
  • Si la correa se rompe o se detiene con frecuencia, es una señal grave de que algo va mal. No solucionar el problema a tiempo puede provocar daños graves y aumentar los costes de reparación. Por lo tanto, revisa todas las piezas, desde los elementos de fijación hasta la estructura. Si es necesario, aplica lubricante a las piezas móviles. 

 

Conclusión 

 

Las cintas transportadoras son elementos fundamentales para numerosos sectores. Se utilizan en aeropuertos y fábricas para transportar diferentes objetos de un lugar a otro. Sin embargo, estas cintas transportadoras a veces sufren daños que afectan al proceso de producción. Los daños varían en función de la pieza y de factores externos. En este artículo, he analizado algunos tipos comunes de daños que sufren las cintas transportadoras.

 

Por ejemplo, a veces las cintas transportadoras de tejido son propensas al desgaste y a la pérdida de partículas finas. Además, algunas cintas transportadoras presentan daños por impacto debido a la caída de objetos pesados. Todos estos daños deben subsanarse antes de que se produzcan riesgos graves. Por ello, también he señalado algunos indicios que permiten diagnosticar los daños en una fase temprana.